La actividad humana ha introducido una distinción o ruptura en el valle del río Palancia, entre el Camp de Morvedre por un lado y el Valle de Segorbe por otro. La derivación de una acequia desde Algar (Acequia Mayor de Sagunto) para regar los cultivos de las tierras inferiores, y la cohesión y enfrentamientos respecto a los habitantes de la cuenca alta del río, contribuyó en mucho a la individualización de la comarca.

Históricamente y en época musulmana, la jurisdicción de las autoridades de Murbaiter se extendía a los pueblos del Palancia hasta Algar, comprendiendo también los municipios que formen la Vall de Segó.

Pese. a la consideración como comarca geográfica, las relaciones con la comarca de Segorbe y sobre todo con esta ciudad, son relativamente intensas, especialmente por parte de los municipios de la Baronia.

La comarca limita al norte con la Plana de Castelló, al sur con l'Horta y el Camp de Turia y al oeste con el Valle de Segorbe.

El relieve de la comarca es variado debido a la existencia de montañas, valles y llanos. Al sur y occidente del río Palancia las sierras separan las cuencas de éste y del Turia (Macizo de Rebalsadors, Portacoeli, Gorgo, anticlinal del Garbí y Sierra Calderona).

De la sierra de Espadán que separa la comarca, de la provincia de Castellón, derivan dos ramales, uno dirigido hacia el mar en la provincia de Castellón y otro hacia Sagunto, formándose entre ellos un valle de forma triangular estrechado hacia el oeste que recibe el nombre de la Vall de SegS ó les Valls.

Los montes van disminuyendo de altitud a medida que se aproximan al mar y la pendiente va disminuyendo gradualmente, por lo que el litoral presenta un perfl suave.

Las estribaciones montañosas del sur y sur-oeste de la comarca dejan estrechos valles en Gilet y Segart y anchos y ondulados llanos en Estivella y Torres-Torres.

Las tierras de arenisca roda y rodeno que se localizan en el Garbi, al oeste de Torres-Torres, en la Montaffa Negra y en les Valls, aparte de la explotación en canter.as que sufren, dan lugar en los suelos silíceos producto de la disgregación de ellas, a tierras especialmente aptas para la vid y el naranjo.

Las masas de aluviones del Palancia y sus ramblas y afluentes dan formas planas de arcilla y arena, idóneas para el regadio. En la cuenca alta del río el regadio se circunscribe a las inmediaciones de él, mientras que en el llano litoral forma una amplia zona regable.

En las inmediaciones del mar la baja altitud de las tierras las convierte en pantanosas y del marjal, antiguamente muy utilizadas para plantaciones arroceras y hoy sólo aprovechadas con este fin en Sagunto y Benavites.

La red hidrográfica de la comarca está constituida básicamente por el río Palancia, que sigue en la mayor parte de su recorrido la dirección noroeste-sureste para cambiar al llegar al llano litoral a una trayectoria oeste-este. La pendiente por la que discurre es considerablemente alta, puesto que alcanza entre las montaffas hasta un 8 por 100, sobrepasando en pleno llano litoral (20 m. de altitud) el 5,7 por 100 de pendiente. Como consecuencia de esta alta pendiente, la sinuosidad del río es pequeña, 1,3, impidiéndose la creación de meandros. En la delta se realzan ambas orillas a unos pocos metros de altitud, a lo largo de 3 o 4 Km., por lo que alejan las zonas de marjal y se desplaza el aire más frío durante las noches heladas a las zonas más hondas, circunstancia que se refleja en los cultivos de agrios. Su cauce fnal es excesivamente ancho dado su poco caudal, pudiendo explicarse por el régimen de acusados estiajes y avenidas torrenciales. Su cauce va seco la mayor parte del affo, debido por un lado al gran aprovechamiento para riego en la cuenca media y alta del mismo y a la canalización por parte de la Acequia Mayor de Sagunto a partir de Algar, y por otro a la corriente subálvea producida por las filtraciones en los gruesos aluviooes. Esto es así, dado que hasta los 200 o 300 m. de la desembocadura las aguas no afloran a la supefficie.

Las posibilidades hidráulicas del río están agotadas y no son suficientes para atender las actuales necesidades de riego de su cuenca baja, pese a la existencia del embalse del Regajo entre.Jérica y Navajas (6,5 millones de m3 de capacidad). La insuficiencia de agua rodada se justifica, desde el momento en que por este medio se riega en Sagunto una media anual de 3,8 veces, cuando el cultivo adecuado de agrios necesita como mínimo 7 u 8 riegos anuales. Esta insuficiencia de agua rodada es observable de la misma forma en las Baronías, paliándose en la medida de lo posible en ambas zonas con la elevación de aguas subterráneas. Si con los dos métodos se satisfacen las necesidades existentes, los altos costes que representa el riego elevado, gravan de forma decisiva la rentabilidad agraria.

Les Valls no reciben agua del Palancia y la obtienen de forma considerable de la Font deQuart, completándola en la medida necesaria con la afloración de aguas subterráneas.

La orografía del terreno repercute en la edafología del suelo, ocupando los de peor calidad las partes altas de la comarca y los mejores el llano de Sagunto y en les Valls. El que el secano ocupe en la Baronia el 75 por 100 de la superficie cultivada no es debido totalmente a la pobreza del suelo, sino más bien a la falta de agua y los elevados capitales que se necesitan para las transformaciones en regadio. La superficie regable de las zonas bajas está utilizada al máximo, siendo ello entre otras causas la razón que explica que la mayor expansión de regadio (agrios sobre todo) se produzca en la Baronia.

Respecto al clima, la comarca es claramente mediterránea, con veranos moderadamente calurosos o inviernos templados. En otoño y primavera el tiempo es un poco inestable con algunas lluvias.